Soy conciente de que el nivel ha ido decayendo en los últimos textos. Lo sé porque a pesar de mi enorme optimismo soy a su vez muy autocrítico. Es sabido que es mucho más fácil ver los errores en los demás que en uno mismo. Y las virtudes? Para ese lado apunto hoy…
Es bueno reconocer virtudes y defectos propios y ajenos, pero también es lindo agregarle a todos ellos un poquito, tan solo un poquito de circo. Somos argentinos, nos gusta el circo por naturaleza. Nos gusta que los políticos besen viejos antes de las elecciones, nos gusta que un jugador se bese la camiseta cuando mete un gol, nos gusta que nos digan que somos los más lindos y los mejores, aunque la otra persona no lo crea, porque interiormente sabemos, o queremos saber que es verdad, que lo somos.
Por todo esto gente como Migliore, carente de cualidades futbolísticas, cirquero de piel, termina siendo ovacionado en cuanto club aparezca. Obviamente, si este pobre arquero es aplaudido, no quedaba otro puesto para EL SEÑOR CIRCO que Director Técnico de la Selección Nacional de Fútbol.
No es malo hacer un poco de circo, el punto está en cuánto después podes sustentar con acciones. Sigo excavando un poquito más y llego exactamente a donde quiero:
Cómo se desarrolla el circo en la vida diaria? En el estudio por ejemplo. Sea a nivel primario, secundario, terciario o universitario. Siempre, siempre eh, está el que termina el exámen y te come la cabeza: “no te puedo creer, que mal me fue, me quiero morir, no sabía nada, me quiero morir, que mal me fue, que desastre, me van a coger, cómo me cogió!!!, la puta madre, que mal me fue, me quiero morir”.
Llegan las notas y el salame que se quejó toda la semana no baja de 7… La máxima expresión cotidiana del circo.
En cambio yo no, yo si te digo que me fue mal, me fue mal y no paso del 3!!!! Por que soy un hombre de palabra. Y si te digo que me fue bien, me fue bien, aunque algún que otro 3 cae en esas también…
Entonces concluyo que hay gente que vive del circo, muchos periodistas lamentablemente, pero hay otros que tratamos de manejarlo.
Existe gente también que trata de mantenerse alejada, que dice buscar solo la verdad y no comprar espejitos de colores. Respeto, pero no comparto.
Que digan lo que quieran, pero sobre gustos ahora hay algo escrito:
Me gusta el circo, pero solo un poco.
martes, 23 de febrero de 2010
viernes, 19 de febrero de 2010
Empalagame que me gusta
Cuando un partido se pone complicado y el DT decide guardarse los movimientos tácticos en el bolsillo, mandar lo que tenga al área y sacar centros de donde pueda, son pocos los que quedan en el fondo por algún descuido y ante la posibilidad de algún contragolpe, estos deberán correr y pensar más para suplir a todos los que no están. En este momento de semivacaciones me encuentro en una situación parecida como, intuyo, tantas otras personas en diferentes aspectos, ya sea laborales, relacionados al estudio o a las relaciones interpersonales.
Aún así trato de encontrar el hueco y enfrentarme a la hoja en blanco.
Pocos momentos cotidianos son más felices en la vida de un chico que cuando ingresa a un kiosco. Obviamente no hablamos de un mendikiosco sino esos con aire acondicionado, donde toda la mercadería está, vidrio de por medio, expuesta y pidiendo a gritos que te la lleves, que la devores, que la hagas tuya. Cuáles son los motivos por el cual uno no pone los brazos en canasta y se lleva todo?
Primero, que hoy un chocolate cotiza en bolsa. En segunda instancia, que si bien todo tienta y es lindo saber que todos los chocolates se mueren porque los comas, hay una realidad de que no todos son iguales y no todos gustan de la misma manera. Entonces si uno opta por alguno, el otro pensará que esta persona no entiende nada sobre chocolates. Pero es así, en la vida hay que elegir y no todos saben hacerlo. Para elegir hay que tener cintura.
Por este motivo, y para no generar confusiones, trataré de develar la verdad sobre esta comida (muy) erróneamente relacionada con la infancia.
Para comenzar trataré de eliminar de la competencia todos aquellos que portan algún tipo de elemento ajeno a la comida y que son adquiridos por eso. Ejemplifico: Los dos corazones. Uno de los chocolates más feos que puede tener un kiosco, pero que muchos lo compran por el mendipoema que viene anexo. Vulgar como pocos.
Como estos suprimo a aquellos chupetines que vienen en caja con sorpresa cual huevo kinder. Donde se caga no se come. Si sos chupetin no podes venir en caja y taer sorpresas. Si queres traer sorpresas, operate para el cambio de sexo y hacete cajita feliz.
Claramente hay pocos chupetines válidos. Los pico dulce (comunes, multicolores, nada de cosas nuevas, azules? negros? gilada....),los que nadie sabe como se llaman ni de que marca son pero los comió toda la infancia, el clásico palito con el chupetin esfera arriba (peleas por el de gusto a coca) y finalmente, su excelencia en chupetines, si no me equivoco se llamaba babydoll. Qué puede ser malo si viene de a cuatro?????
Caramelos y chicles suprimo. Esas no son golosinas, son entremeses. Quizás un butter toffies pueda entrar en la conversación pero será rápidamente eliminado. El resto, ni se gasten.
Volviendo a los chocolates, empecemos a eliminar de a poco.
Chocolate con maní, nuez, avellanas, sarasa, out. Incluso mi amigo Toblerone, perdoname, pero no va.
El chocolate blanco es bueno, es válido. Si estas en una reunión y se terminó el negro se puede comer, sino es perder el tiempo.
Chocolate cabsha: bomba de humo.
Dentro de esta breve selección empezaré a destacar algunos en forma progresiva ascendente:
Chocolate Jack: Buen sabor, el muñeco suma mucho, pero el chocolate lo vale.
Kinder (todas sus formas): La partenegra mezclada con la blanca dá una sensación única, pero le falta para encabezar.
Bizznike: Fantástico, clave. Error de marketing, el individual es muuuy chico, el otro es muuuy grande.
Chocolates lindt: Espectaculares y con alto índice de adicción. Gracias a d10s se consiguen en pocos lugares, sino la sociedad estaría perdida
Y finalmente llegamos al podio. No me voy a animar a hacerlos en escala, el orden puede variar según gustos, pero son estos 3:
Chocolate Marroc, todavia no se que garcha es eso marron del medio, pero es infaltable.
El ultimo Milka que habia salido de chocolate con pedazitos de Oreo. siempre pregono aquellas comidas que son capaces de unir varias dentro de la misma. La unión hace la fuerza decían...
Finalmente nombro un chocolate con el que más de una vez me han comparado (no entiendo demasiado la razón). Chocolate Toffi negro con dulce de leche adentro. Da ganas de emborracharse de dulzura hasta la cirrosis.
Para otro día dejaré mi especialidad, los alfajores, ya que merecen capítulo aparte.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos (de golosinas) ahora hay algo escrito.
Aún así trato de encontrar el hueco y enfrentarme a la hoja en blanco.
Pocos momentos cotidianos son más felices en la vida de un chico que cuando ingresa a un kiosco. Obviamente no hablamos de un mendikiosco sino esos con aire acondicionado, donde toda la mercadería está, vidrio de por medio, expuesta y pidiendo a gritos que te la lleves, que la devores, que la hagas tuya. Cuáles son los motivos por el cual uno no pone los brazos en canasta y se lleva todo?
Primero, que hoy un chocolate cotiza en bolsa. En segunda instancia, que si bien todo tienta y es lindo saber que todos los chocolates se mueren porque los comas, hay una realidad de que no todos son iguales y no todos gustan de la misma manera. Entonces si uno opta por alguno, el otro pensará que esta persona no entiende nada sobre chocolates. Pero es así, en la vida hay que elegir y no todos saben hacerlo. Para elegir hay que tener cintura.
Por este motivo, y para no generar confusiones, trataré de develar la verdad sobre esta comida (muy) erróneamente relacionada con la infancia.
Para comenzar trataré de eliminar de la competencia todos aquellos que portan algún tipo de elemento ajeno a la comida y que son adquiridos por eso. Ejemplifico: Los dos corazones. Uno de los chocolates más feos que puede tener un kiosco, pero que muchos lo compran por el mendipoema que viene anexo. Vulgar como pocos.
Como estos suprimo a aquellos chupetines que vienen en caja con sorpresa cual huevo kinder. Donde se caga no se come. Si sos chupetin no podes venir en caja y taer sorpresas. Si queres traer sorpresas, operate para el cambio de sexo y hacete cajita feliz.
Claramente hay pocos chupetines válidos. Los pico dulce (comunes, multicolores, nada de cosas nuevas, azules? negros? gilada....),los que nadie sabe como se llaman ni de que marca son pero los comió toda la infancia, el clásico palito con el chupetin esfera arriba (peleas por el de gusto a coca) y finalmente, su excelencia en chupetines, si no me equivoco se llamaba babydoll. Qué puede ser malo si viene de a cuatro?????
Caramelos y chicles suprimo. Esas no son golosinas, son entremeses. Quizás un butter toffies pueda entrar en la conversación pero será rápidamente eliminado. El resto, ni se gasten.
Volviendo a los chocolates, empecemos a eliminar de a poco.
Chocolate con maní, nuez, avellanas, sarasa, out. Incluso mi amigo Toblerone, perdoname, pero no va.
El chocolate blanco es bueno, es válido. Si estas en una reunión y se terminó el negro se puede comer, sino es perder el tiempo.
Chocolate cabsha: bomba de humo.
Dentro de esta breve selección empezaré a destacar algunos en forma progresiva ascendente:
Chocolate Jack: Buen sabor, el muñeco suma mucho, pero el chocolate lo vale.
Kinder (todas sus formas): La partenegra mezclada con la blanca dá una sensación única, pero le falta para encabezar.
Bizznike: Fantástico, clave. Error de marketing, el individual es muuuy chico, el otro es muuuy grande.
Chocolates lindt: Espectaculares y con alto índice de adicción. Gracias a d10s se consiguen en pocos lugares, sino la sociedad estaría perdida
Y finalmente llegamos al podio. No me voy a animar a hacerlos en escala, el orden puede variar según gustos, pero son estos 3:
Chocolate Marroc, todavia no se que garcha es eso marron del medio, pero es infaltable.
El ultimo Milka que habia salido de chocolate con pedazitos de Oreo. siempre pregono aquellas comidas que son capaces de unir varias dentro de la misma. La unión hace la fuerza decían...
Finalmente nombro un chocolate con el que más de una vez me han comparado (no entiendo demasiado la razón). Chocolate Toffi negro con dulce de leche adentro. Da ganas de emborracharse de dulzura hasta la cirrosis.
Para otro día dejaré mi especialidad, los alfajores, ya que merecen capítulo aparte.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos (de golosinas) ahora hay algo escrito.
viernes, 15 de enero de 2010
Una acción ineludible
Tras las fiestas y entre escapada y escapada que tiene el verano me dispongo a desarrollar un tema de extrema cotidianeidad. Quizás tan frecuente sea que uno no lo tiene en la conciencia sino que lo hace automáticamente y a veces hasta lo varía simplemente para cambiar la rutina. El saludo.
Todo saludo tiene algo de especial, ya sea el personal, el telefónico o incluso el saludo de Messenger. Cada uno de ellos y cada una de sus formas indican, voluntaria o involuntariamente, que espera la persona de la conversación y como esta predispuesta para la misma. Explico y ejemplifico:
Antes de empezar descarto todo tipo de saludos bizarros y antiguos que incluyen juegos de palabras. Una persona que saluda a otra con un como te baila? o un todo viento? no merece respuesta. No la merece eh, no es chiste, con una mirada que marque lo equivocado que está y lo lejos que quedó en el tiempo basta. Ni hablar de un que acelga?… pobrísimo.
Me molesta enormemente la gente que tras una conversación incluye un “cuidate” en el saludo. Peeero obvio que me voy a cuidar, cuidate vos! Y si querés, vení vos a cuidarme a mi pero no me digas cuidate, no soy tarado. Si estuvimos hablando, cruzamos aunque sea dos frases y te diste cuenta que la cabeza masomenos me carbura, no me digas cuidate, no soy un inconciente.
Otro modismo que no me gusta aunque de este me reconozco pieza ineludible es del “todo bien?” “si, todo bien”. Hay una propaganda dando vueltas por la tele sobre esta frase en particular. Me sentí muy identificado con el flaco que dice “no, la verdad que no” y la otra persona ya se fue. Me ha pasado, feea situación. No me gusta, pero contra ese no puedo hacer nada, soy parte.
Con respecto a un modismo propio del saludo físico, aborrezco a las personas, generalmente hombres, que al saludar con un beso, en lugar de colocar su mano en tu hombro, o quizás en tu espalda simulando medio abrazo si se trata de una relación de amistad, colocan la palma de su mano en la parte postero-superior de tu cabeza o en la nuca. NO!!! Bajo ningún punto de vista y en ninguna situación tolero ese saludo. En primer lugar porque cuido de mi pelo y no me gusta que me lo anden tocando y en segundo lugar porque el tomar la cabeza de la otra persona (en esta o cualquier otra situación que se les ocurra hacerlo) denota la intención del manejo del movimiento del otro. Una acción puramente soez, manipuladora, vil e infame. Asquerosa.
Hay un gesto muy visto desde los chicos (chicos) hacia los grandes totalmente admirable y desbordante de ternura. Ante el encuentro y el acercamiento del mayor a saludar al infante, este se aproxima como para dar un beso y luego inclina la cabeza como esperando recibir del adulto un beso en la frente o en la parte superior de la cabeza. Fantástico acto.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos (de saludos) ahora hay algo escrito.
Todo saludo tiene algo de especial, ya sea el personal, el telefónico o incluso el saludo de Messenger. Cada uno de ellos y cada una de sus formas indican, voluntaria o involuntariamente, que espera la persona de la conversación y como esta predispuesta para la misma. Explico y ejemplifico:
Antes de empezar descarto todo tipo de saludos bizarros y antiguos que incluyen juegos de palabras. Una persona que saluda a otra con un como te baila? o un todo viento? no merece respuesta. No la merece eh, no es chiste, con una mirada que marque lo equivocado que está y lo lejos que quedó en el tiempo basta. Ni hablar de un que acelga?… pobrísimo.
Me molesta enormemente la gente que tras una conversación incluye un “cuidate” en el saludo. Peeero obvio que me voy a cuidar, cuidate vos! Y si querés, vení vos a cuidarme a mi pero no me digas cuidate, no soy tarado. Si estuvimos hablando, cruzamos aunque sea dos frases y te diste cuenta que la cabeza masomenos me carbura, no me digas cuidate, no soy un inconciente.
Otro modismo que no me gusta aunque de este me reconozco pieza ineludible es del “todo bien?” “si, todo bien”. Hay una propaganda dando vueltas por la tele sobre esta frase en particular. Me sentí muy identificado con el flaco que dice “no, la verdad que no” y la otra persona ya se fue. Me ha pasado, feea situación. No me gusta, pero contra ese no puedo hacer nada, soy parte.
Con respecto a un modismo propio del saludo físico, aborrezco a las personas, generalmente hombres, que al saludar con un beso, en lugar de colocar su mano en tu hombro, o quizás en tu espalda simulando medio abrazo si se trata de una relación de amistad, colocan la palma de su mano en la parte postero-superior de tu cabeza o en la nuca. NO!!! Bajo ningún punto de vista y en ninguna situación tolero ese saludo. En primer lugar porque cuido de mi pelo y no me gusta que me lo anden tocando y en segundo lugar porque el tomar la cabeza de la otra persona (en esta o cualquier otra situación que se les ocurra hacerlo) denota la intención del manejo del movimiento del otro. Una acción puramente soez, manipuladora, vil e infame. Asquerosa.
Hay un gesto muy visto desde los chicos (chicos) hacia los grandes totalmente admirable y desbordante de ternura. Ante el encuentro y el acercamiento del mayor a saludar al infante, este se aproxima como para dar un beso y luego inclina la cabeza como esperando recibir del adulto un beso en la frente o en la parte superior de la cabeza. Fantástico acto.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos (de saludos) ahora hay algo escrito.
sábado, 19 de diciembre de 2009
Complementos insustituibles
Ante una situación como la que tuvo Estudiantes hoy, muchas veces me pregunto cuánta fue la gente que trabajó para llegar ahí. No me quedo solo en los once que jugaron, ni en los tres que entraron, ni en los suplentes que no lo pudieron hacer, ni siquiera en Sabella o en el presidente que no se como se llama. Quiero profundizar más. Atrás de Verón hay mucha gente bancándolo al igual que al resto de los jugadores. Atrás del DT hay montones de ayudantes trabajando constantemente en busca del éxito y muchas veces la gente solo valora o reconoce a la cara visible y no a toda la estructura que hay detrás. A eso apunto hoy.
No considero que todo el mundo deba conocer a toda la gente que está detrás, pero si darle su merecido reconocimiento y con las comidas pasa lo mismo. Ese es el punto que me interesa.
Aquella persona que disfruta una hamburguesa, quien REALMENTE la disfruta, no la come sola, la come acompañada por elementos externos e internos. Como externos nombraré principalmente a las papas fritas ya que no cabe ningún tipo de discusión al respecto. Como interno, creo que el tomate, la lechuga, el huevo y el jamón son cosas que suman muchísimo y que deben ser reconocidas, pero a su vez también son totalmente prescindibles. A diferencia de esto, quien no le pone queso a la hamburguesa, no quiero ser cruel, pero merece la muerte. Sin dolor eh, no quiero que sufran, ya sufrieron bastante comiendo hamburguesa sin queso, simplemente no valoran la vida (y sus gustos) y por eso no la merecen. Así de simple.
Pero todavía quiero entrar un poco más, ¿A quién no le gusta entrar un poco más? Mi objetivo de hoy es la comida de nombre compuesto, ambos italianos, pero comida argentina por excelencia: La milanesa napolitana. La milanesa no merece descripción por lo que me centraré en el napolitanismo, compuesto por queso, (orégano, si querés) tomate Y JAMÓN.
Aquel que sirve una napolitana sin jamón o quien así la pide es una persona que no sabe de estructuras ni valores. No sabe de compañerismo ni de trabajo conjunto. No entiende la cohesión grupal en busca de un fin común, en este caso: el sabor. Quien consume este símbolo argentino sin este fiambre NO está comiendo una milanesa napolitana, es más, desconoce a la misma y por ende desconoce uno de los símbolos patrios junto con el dulce de leche, el mate, la escarapela y el Mono Burgos.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos ahora hay algo escrito:
La Milanesa Napolitana es con jamón.
No considero que todo el mundo deba conocer a toda la gente que está detrás, pero si darle su merecido reconocimiento y con las comidas pasa lo mismo. Ese es el punto que me interesa.
Aquella persona que disfruta una hamburguesa, quien REALMENTE la disfruta, no la come sola, la come acompañada por elementos externos e internos. Como externos nombraré principalmente a las papas fritas ya que no cabe ningún tipo de discusión al respecto. Como interno, creo que el tomate, la lechuga, el huevo y el jamón son cosas que suman muchísimo y que deben ser reconocidas, pero a su vez también son totalmente prescindibles. A diferencia de esto, quien no le pone queso a la hamburguesa, no quiero ser cruel, pero merece la muerte. Sin dolor eh, no quiero que sufran, ya sufrieron bastante comiendo hamburguesa sin queso, simplemente no valoran la vida (y sus gustos) y por eso no la merecen. Así de simple.
Pero todavía quiero entrar un poco más, ¿A quién no le gusta entrar un poco más? Mi objetivo de hoy es la comida de nombre compuesto, ambos italianos, pero comida argentina por excelencia: La milanesa napolitana. La milanesa no merece descripción por lo que me centraré en el napolitanismo, compuesto por queso, (orégano, si querés) tomate Y JAMÓN.
Aquel que sirve una napolitana sin jamón o quien así la pide es una persona que no sabe de estructuras ni valores. No sabe de compañerismo ni de trabajo conjunto. No entiende la cohesión grupal en busca de un fin común, en este caso: el sabor. Quien consume este símbolo argentino sin este fiambre NO está comiendo una milanesa napolitana, es más, desconoce a la misma y por ende desconoce uno de los símbolos patrios junto con el dulce de leche, el mate, la escarapela y el Mono Burgos.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos ahora hay algo escrito:
La Milanesa Napolitana es con jamón.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Elecciones heladas
Hoy tengo pensado desarrollar un tema mucho más específico en relación a la semana pasada, aunque esto no significa que sea menos importante. Es más, diría que es esencial para la vida de todo ser humano. Generador de dilemas y enormes discusiones, entraré en un tópico (uno de los pocos) en el cual me puedo considerar palabra autorizada. Los gustos de helado.
Para comenzar quiero descartar de la discusión a los cuatro pilares (Vainilla, Frutilla, Chocolate y Dulce de Leche), no porque considere que no se puedan elegir, sino porque aquel que los escoge continuamente es claramente un chato. Una persona que vive lisa y llanamente y no puede ver más allá de las cosas, un simplista, un conformista.
En la segunda barrida voy a limpiar a todos aquellos que considero que ni entran en la discusión. Gustos que las heladerías no hacen sino simplemente los ponen en los carteles para rellenar, ya que estoy CONVENCIDO de que si uno va a Volta y pide Crema de nuez y Marrón glacé o el Mousse de arándanos de Freddo recibe (o debería recibir) como respuesta “no, disculpá, no tenemos”.
Párrafo aparte merece un gusto con más fama que Madonna, por lo que en más de una ocasión me esmeré por probar, le puse ganas, fui predispuesto, pero no hay vuelta, el Sambayón es un asco.
Vamos al punto entonces, ¿Cuál es EL gusto? ¿Cuál es la fija? Esta claro como pecho de albino. Las cuatro bases sobre la cual se sustenta el helado son:
-Las cremas,
-Las frutas,
-Los chocolates y sus variedades y
-El dulce de leche y sus variedades.
Por este motivo encontramos el gusto que reúne estas cuatro variedades en el sumum del sabor. La banana split. La banana split es una crema de banana (crema y fruta) con dulce de leche y granizado de chocolate. Es la anastomosis perfecta, un orgasmo del paladar.
En segundo plano, varios escalones por debajo, podemos encontrar sabores que reúnan tres de estas, como la Tramontana u otros que exploten la densidad de una sola variedad como el chocolate suizo o el dulce de leche tentación. Pero ninguno de ellos llegará, nunca, a hacerle sombra a la banana split.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos (de helado) ahora hay algo escrito.
Para comenzar quiero descartar de la discusión a los cuatro pilares (Vainilla, Frutilla, Chocolate y Dulce de Leche), no porque considere que no se puedan elegir, sino porque aquel que los escoge continuamente es claramente un chato. Una persona que vive lisa y llanamente y no puede ver más allá de las cosas, un simplista, un conformista.
En la segunda barrida voy a limpiar a todos aquellos que considero que ni entran en la discusión. Gustos que las heladerías no hacen sino simplemente los ponen en los carteles para rellenar, ya que estoy CONVENCIDO de que si uno va a Volta y pide Crema de nuez y Marrón glacé o el Mousse de arándanos de Freddo recibe (o debería recibir) como respuesta “no, disculpá, no tenemos”.
Párrafo aparte merece un gusto con más fama que Madonna, por lo que en más de una ocasión me esmeré por probar, le puse ganas, fui predispuesto, pero no hay vuelta, el Sambayón es un asco.
Vamos al punto entonces, ¿Cuál es EL gusto? ¿Cuál es la fija? Esta claro como pecho de albino. Las cuatro bases sobre la cual se sustenta el helado son:
-Las cremas,
-Las frutas,
-Los chocolates y sus variedades y
-El dulce de leche y sus variedades.
Por este motivo encontramos el gusto que reúne estas cuatro variedades en el sumum del sabor. La banana split. La banana split es una crema de banana (crema y fruta) con dulce de leche y granizado de chocolate. Es la anastomosis perfecta, un orgasmo del paladar.
En segundo plano, varios escalones por debajo, podemos encontrar sabores que reúnan tres de estas, como la Tramontana u otros que exploten la densidad de una sola variedad como el chocolate suizo o el dulce de leche tentación. Pero ninguno de ellos llegará, nunca, a hacerle sombra a la banana split.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos (de helado) ahora hay algo escrito.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Presentación
Al sentarme frente al monitor pongo en práctica una idea que me ronda en la cabeza hace ya algún tiempo y sobre la cual la gente mas cercana a mi fue advertida.
Soy partidario de muchas frases pre-armadas pero a la vez disfruto refutar otras.
Nunca entendí por qué no podía haber nada escrito sobre gustos, si justamente es un tópico tan amplio del cual se podrían debatir años y hasta quizás podría no llegarse a ningún acuerdo, pero bajo la premisa de que de toda discusión es capaz de aportar algo nuevo, planteo esto.
Trataré de recorrer todos los ámbitos de la vida, yendo de lo global a lo específico y por ser la primera vez expongo un dilema que a todos aqueja y a su vez todos, mas o menos, queriendo o sin querer, recordándolo o no, fuimos parte, que es la contradicción.
Llevada al fútbol en este caso, me reconozco Bielsista de la primera hora, aquel que recibió insultos cuando la Selección quedó eliminada en Japón, como si yo le hubiera hecho el penal a Beckham o me hubiese corrido de la barrera en el tiro libre de Svensson.
Bielsa hoy es eje de enormes contradicciones, no solo por parte de la prensa. Ante la rotunda desilusión de aquel mundial y su posterior crecimiento en el país vecino, potenciado por ser este históricamente inferior y aún siendo mas enaltecido por los bochornos de nuestros últimos dos directores técnicos, la figura del profesor de educación física rosarino llega a medir, por estos días, más que el Everest.
Entonces pregunto yo desde la ingenuidad absoluta: A aquel que lo insultó hasta la afonía en su recordado regreso, le cabe el traje de “nuevo bielsista, anti-maradonabasilegrondona”??? Es justo para un ser humano recibir rótulos de “necio”, “soberbio” y “estenosabenadadefútbol” y al poco tiempo, por ganar un par de partidos, recibir pedidos de retorno de rodillas cuando TODOS sabemos que si no gana tres partidos saldrá el obvio “yo sabía, no tenía que volver” acompañado de algún “técnico de equipo chico” o “lo de Chile fue de culo”??
No es justo. No es justo para el, no es justo para nadie.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos ahora hay algo escrito:
No me gustan los veletas.
Pd: dejo una frase de Miguel de Cervantes publicada en el prologo de Don Quijote, la cual me motiva muchas veces a escribir: “… por mi insuficiencia y pocas letras, y porque naturalmente soy poltrón y perezoso de andarme buscando autores que digan lo que yo mé sé decir sin ellos.”
Soy partidario de muchas frases pre-armadas pero a la vez disfruto refutar otras.
Nunca entendí por qué no podía haber nada escrito sobre gustos, si justamente es un tópico tan amplio del cual se podrían debatir años y hasta quizás podría no llegarse a ningún acuerdo, pero bajo la premisa de que de toda discusión es capaz de aportar algo nuevo, planteo esto.
Trataré de recorrer todos los ámbitos de la vida, yendo de lo global a lo específico y por ser la primera vez expongo un dilema que a todos aqueja y a su vez todos, mas o menos, queriendo o sin querer, recordándolo o no, fuimos parte, que es la contradicción.
Llevada al fútbol en este caso, me reconozco Bielsista de la primera hora, aquel que recibió insultos cuando la Selección quedó eliminada en Japón, como si yo le hubiera hecho el penal a Beckham o me hubiese corrido de la barrera en el tiro libre de Svensson.
Bielsa hoy es eje de enormes contradicciones, no solo por parte de la prensa. Ante la rotunda desilusión de aquel mundial y su posterior crecimiento en el país vecino, potenciado por ser este históricamente inferior y aún siendo mas enaltecido por los bochornos de nuestros últimos dos directores técnicos, la figura del profesor de educación física rosarino llega a medir, por estos días, más que el Everest.
Entonces pregunto yo desde la ingenuidad absoluta: A aquel que lo insultó hasta la afonía en su recordado regreso, le cabe el traje de “nuevo bielsista, anti-maradonabasilegrondona”??? Es justo para un ser humano recibir rótulos de “necio”, “soberbio” y “estenosabenadadefútbol” y al poco tiempo, por ganar un par de partidos, recibir pedidos de retorno de rodillas cuando TODOS sabemos que si no gana tres partidos saldrá el obvio “yo sabía, no tenía que volver” acompañado de algún “técnico de equipo chico” o “lo de Chile fue de culo”??
No es justo. No es justo para el, no es justo para nadie.
Digan lo que quieran, pero sobre gustos ahora hay algo escrito:
No me gustan los veletas.
Pd: dejo una frase de Miguel de Cervantes publicada en el prologo de Don Quijote, la cual me motiva muchas veces a escribir: “… por mi insuficiencia y pocas letras, y porque naturalmente soy poltrón y perezoso de andarme buscando autores que digan lo que yo mé sé decir sin ellos.”
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